"Hay que experimentar, probar y hacer las cosas, porque así es como realmente aprendes": entrevista con Julio Ernesto Contreras Reyes, arquitecto y especialista en inteligencia artificial
- Francisco Gonzalez

- Jul 3
- 5 min read

Julio Ernesto Contreras Reyes es arquitecto de formación y actualmente estudia Ingeniería en Inteligencia Artificial. A lo largo de su trayectoria ha complementado su preparación con una maestría en Administración y diversos estudios en programación, gestión de empresas, procesos y calidad. Actualmente dirige y desarrolla proyectos desde Charcot Braid, una empresa especializada en la integración de inteligencia artificial, automatización y tecnología para impulsar la transformación digital de organizaciones. Su carrera se ha caracterizado por la búsqueda constante de soluciones innovadoras, el liderazgo de equipos y la implementación de tecnologías emergentes para optimizar procesos y generar valor en distintos sectores.
Esta entrevista explora su visión sobre la innovación, el liderazgo y el impacto que la inteligencia artificial está teniendo en el ámbito profesional. A lo largo de la conversación comparte las experiencias que han marcado su trayectoria, los retos de dirigir proyectos para distintos países, la importancia de la disciplina, la mejora continua y el compromiso dentro de los equipos de trabajo. Asimismo, reflexiona sobre el acelerado avance de la inteligencia artificial, las habilidades que considera indispensables para las nuevas generaciones y el papel que esta tecnología desempeñará en la vida cotidiana durante los próximos años.
Para quienes aún no te conocen, ¿Quién es Julio Ernesto Contreras Reyes?
Julio Contreras es una persona curiosa y muy entusiasta. Creo que ese entusiasmo y esa curiosidad me han llevado a siempre pensar fuera de la caja y tratar de utilizar la tecnología para ver cómo se pueden hacer las cosas mejor. De formación soy arquitecto, actualmente estoy estudiando Ingeniería en Inteligencia Artificial. También estudié una maestría en Administración y tengo muchos cursos de gestión de empresas, programación, procesos y calidad.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Lo que más disfruto de mi trabajo son los retos y estar generando cosas nuevas. Actualmente trabajo en una productora donde generamos contenido para muchas empresas, principalmente en Estados Unidos, y también es hermana de una empresa donde se enseña cine. Ahí combinamos la tecnología con los conocimientos cinematográficos para generar no solo contenido de publicidad, sino también cinematográfico. Afortunadamente, siempre he tenido la oportunidad de ser la punta de lanza, de ser el primero en hacer algo nuevo.
¿Creíste que terminarías trabajando en ese tipo de proyectos?
No. Desde que empecé a estudiar Arquitectura me empecé a meter a la tecnología y, gracias a ello, pude empezar a trabajar desde el tercer año de la carrera en Cinépolis. Ahí empecé a generar muchas cosas por primera vez. Los primeros renders y videos que hacía eran punta de lanza y ayudaban a mostrar el concepto de Cinépolis cuando nadie lo conocía. Una cosa me fue llevando a la otra y, gracias a esa contribución, pudimos firmar más proyectos para la empresa.
¿Qué implica desarrollar ese tipo de proyectos para varios países al mismo tiempo?
Implica tener muy claras las reglas del juego y los objetivos. Gracias a la experiencia y a la profesionalización de la compañía empezamos a generar estrategias y procesos. Creo que muchas empresas quieren hacer muchas cosas sin tener claro el rumbo. La constancia, la disciplina y conocer muy bien los objetivos fue lo que nos permitió crecer, ser efectivos y buscar siempre la mejora continua.
¿Qué diferencia encuentras entre trabajar aquí en México y en las otras regiones?
Cada país tiene sus fortalezas y sus debilidades. En Brasil, por ejemplo, existe una normativa muy restrictiva y una cultura muy arraigada que da preferencia a las personas mayores y a las mamás con niños pequeños. En Estados Unidos también hay normativas municipales que pueden cambiar completamente un proyecto, porque se toma mucho en consideración a la comunidad. Cada país tiene su particularidad y creo que son cosas muy buenas que podríamos tomar como ejemplo en México.
¿Qué cualidades buscas en las personas con las que trabajas?
Que sean muy proactivas, que sean obviamente apasionadas, que les encante lo que hacen. El que sean comprometidas es obviamente lo que nos ha sacado adelante.
¿Cuál consideras que ha sido el mayor aprendizaje que te ha dejado el dirigir personas?
El mayor aprendizaje ha sido que el compromiso que tú muestras hacia la gente es el mismo compromiso que obtienes de ella. No le puedes pedir a alguien que dé más, si tú no lo das.

¿Cómo enfrentas en los momentos de mayor presión?
Muchos colegas, amigos y hasta mi esposa me dicen que tengo mucho temple. El nivel de presión que he podido soportar en todos estos años ha sido muy alto y eso me permite estar enfocado. Además, trato de mantener un optimismo concreto, mesurado y objetivo, sin dejar de ver la realidad. Eso es lo que me ha permitido buscar siempre la mejor solución cuando hay temas complicados.
¿Cómo ha cambiado esa industria desde que comenzaste hasta hoy?
Literalmente cada semana cambia. Lo más importante es ser flexible y estar atento a todo lo que está sucediendo. No casarte con una sola cosa porque al día siguiente ya cambió. También es importante no dejarse llevar por las modas; muchas veces pruebas las cosas y ves que no son como te las habían contado. Hay que experimentar, probar y hacer las cosas, porque así es como realmente aprendes.
¿Qué les dirías a esas personas que hoy en día se siguen negando a entrar a este mundo de la inteligencia artificial?
Les diría que es como querer ir a la guerra con una espada mientras los demás llevan una ametralladora. No dudo que puedas hacer muy bien las cosas como antes, pero si no conoces cómo funciona esta nueva tecnología, vas a estar en desventaja. Por eso es importante aprender a utilizarla y no negarse a entrar a este nuevo mundo.
¿Qué habilidades consideras indispensables para las personas que quieren dedicarse a esto de la inteligencia artificial?
Ser muy paciente. Tienes que saber de muchas cosas para poder entrar al tema de la inteligencia artificial. Como es algo muy nuevo y que constantemente está cambiando, yo les recomendaría que sean pacientes y que no se rindan a la primera. Tienen que entender cómo funciona y cómo reacciona a lo que le estás pidiendo. Además, no todas las inteligencias artificiales responden igual; tú mismo vas encontrando para qué sirve una y para qué sirve otra.
¿Qué crees que distingue a un joven profesionista del resto?
Creo que las visiones frescas y nuevas distinguen a un joven profesionista. Cada generación tiene sus propias preferencias y eso influye en todo: desde cómo desempeñas tu trabajo hasta cómo te gusta hacerlo.
¿Cómo te gustaría ser recordado?
Me gustaría ser recordado como alguien que dejó, por lo menos, un poquito mejor este mundo de cómo lo encontró. No creo que se trate de que todos queramos hacer la Muralla China; con que hagas algo bueno, primero por ti mismo y después por los demás, creo que así vas a dejar algo.
¿Qué tan lejos crees que pueda llegar la inteligencia artificial, o sea, en el sentido de nuestras vidas cotidianas en un plazo de cinco o diez años?
Creo que actualmente ya se podrían estar haciendo muchísimas cosas, pero gran parte de por qué no se han hecho es porque no se pueden controlar. La inteligencia artificial es un arma de doble filo. Como sociedad tenemos que evolucionar; al final deberíamos funcionar como una colmena, donde todos trabajan por el bien común. La tecnología puede llegar muy lejos en los próximos años, pero también dependerá de cómo evolucionemos nosotros como sociedad y de cómo aprendamos a integrarla de manera equilibrada.
¿Qué tan importante ha sido seguir preparándose constantemente?
Para mí ha sido todo. En esto no te puedes descuidar ni un segundo; si dejas de aprender, te quedas fuera en un abrir y cerrar de ojos. El verdadero reto no es solo meterte información a la cabeza, sino saber filtrar. No se trata de usar una herramienta solo porque está de moda, sino de probarla y ver si de verdad te ayuda a hacer mejor las cosas en el día a día.
Gratificante siempre conocer puntos de vista innovadores, sobre todo en el tema de IA , una mirada experta puede darnos una idea más clara de qué es realmente y nos invita a conocerla más a fondo y confiar en que el avance tecnológico puede utilizarse justo así, de manera equilibrada